Prólogo
 |
Escrito por Eleazar Grynbal, reconocido como el Padre de la Consultoría Gerencial en Venezuela
Al principio del siglo XXI, uno de los pocos fenómenos que augura bienestar, paz, sosiego y salud para la gente es el nuevo movimiento científico de Psicología Positiva, dedicado a la investigación sistemática de la felicidad auténtica. Los hallazgos han sido sorprendentes e inesperados en muchos aspectos, pero enfatizan que la felicidad requiere dos elementos fundamentales: uno, conexión humana, interrelación, contacto con otros y, dos, significado, trascendencia, espiritualidad (no necesariamente religiosa). |
Sabiendo que tiende a ser difícil incluso para definirla y pasajera por excelencia, sin embargo durante siglos se ha planteado que su búsqueda es un derecho y un deber del individuo, y crearla, una responsabilidad central de toda sociedad, empresa e institución.
Ahora bien, en una afirmación producto de mis cuarenta años colaborando con personas, grupos, e instituciones públicas y privadas, no me cabe la menor duda que el ser humano por su propia naturaleza busca siempre la salud, el bienestar, el crecimiento, el engrandecimiento. Sólo en contadas excepciones me he topado con lo contrario y con resultados siempre contraproducentes de desagrado y pérdida.
El reto, a nivel individual, es continuar en la búsqueda incluso de cara a eventos negativos o trágicos, propios de toda vida que se vive. En fin, una decisión personal. A nivel de grupo, empresa, organización, el desafío está en cómo facilitar esos procesos vitales para que las personas encuentren el camino adecuado para beneficio de todos. En fin, asunto de líderes.
La historia nos habla de líderes, llenos de carisma, charm y «encanto», con grandes y grandiosos proyectos para el bien común, pero, trágicamente, sin habilidades ni conocimientos del arte y de la hoy día, cada vez más adelantada, ciencia de la gerencia, han empedrado el camino al infierno con buenas intenciones, haciendo promesas fantasiosas, tornando sus ofertas en quimeras irrealizables, malgastando preciosas oportunidades de servir a sus comunidades, con resultados catastróficos y hasta criminales.
¿Somos todos líderes? Los últimos hallazgos de las ciencias del comportamiento sugieren que, si bien es cierto que hay elementos innatos, las cualidades propias del liderazgo pueden ser aprendidas, como una posición existencial expresada a conciencia.
En los últimos tiempos el tema ha sido trajinado por múltiples estudiosos y profesionales del fenómeno en un sinnúmero de libros, artículos, auto-ayudas, «instrumentos» de guía en la incertidumbre, que muy de vez en cuando resultan de revisión obligatoria porque se fundamentan en teorías y prácticas de demostrada calidad y aplicabilidad; otro tanto, empero, mucho mayor, son francamente banales, útiles sólo a quienes los crearon y a su lucro personal.
Cabe entonces preguntarse: Todos somos líderes, ¿será otro recetario, otro refrito de sabiduría popular, otro manual de filosofía de bolsillo que esos que tanto abundan? O, por el contrario, ¿será un tomo creativo, innovador, ilustrado e ilustrativo para estudiosos y practicantes tanto de la gerencia como del liderazgo en general?
Eduardo Martí, ¿será otro charlatán más, otro showman, otro encantador de serpientes con ofertas seductoras pero irrealizables? ¿O alguien que abre ventanas a la grandeza (sí, grandeza), aun cuando algunos sólo ven el marco donde los demás visualizan un horizonte de belleza exquisita y trascendente?
Me han honrado con la petición de que escribiera el prólogo; seguramente por eso mismo, quizá mis palabras luzcan peligrosamente sesgadas. Pero creo, con auténtica sinceridad, que el libro constituye un gran aporte para todos aquellos en búsqueda de una vida llena de aventura y posibilidades, plena, cálida, de logros personales en convivencia con la naturaleza y el globo.
Todos Somos Líderes. Un descubrimiento, una excelente oportunidad de aprendizaje y crecimiento. Eduardo Martí, un hombre con enorme capacidad para inspirar y mover a la gente.
Marzo de 2005